Ruta: Puig Campana subiendo por el Kilómetro Vertical

¡Hola! Ya estoy de nuevo aquí y hace un tiempo que no escribo en el blog, ¿me acordaré? Esperemos que sí porque esta ruta por el Puig Campana, subiendo por el Kilómetro Vertical, creo que será bastante larga y no quiero aburriros. Así que, para empezar, vamos a poner las gráficas para que sepáis a que me enfrenté junto con mis compañeros de viaje.

mapa de la ruta al puig campana

grafica de desnivel puig campanaTrack de la ruta

Se aprecia bastante bien que la subida es durita ¿verdad? Un desnivel de 1000 metros en tan solo 3 km de recorrido no es moco de pavo. Esto es el llamado quilómetro vertical y por ahí decidimos subir. A mi personalmente me gusta ascender por la parte con más pendiente para sufrir un poco más, igual soy un poco masoca y no lo se. También estoy seguro que mis rodillas lo agradecerán dentro de unos años. 😉

El Kilómetro Vertical: durísimo ascenso

Al meollo, llegamos a sobre las 10.30 a la “Font del Molí” o traducido al castellano la Fuente del Molino, situada en Finestrat y punto de partida de muchas rutas hacia el Puig Campana. Como su propio nombre indica, hay una fuente con muchos caños, lo malo es que está vallada. Aún así, al lado hay una fuente de la que se puede beber, aunque a mi el agua no me gustó demasiado.

Nada más bajar ya vimos la imponente montaña delante nuestro, preguntando como íbamos a salvar esas paredes tan verticales que veíamos delante de nuestras narices. Bueno, el camino dirá, seguimos por la carretera hasta que vimos el cartel de “kilómetro vertical” con el dibujo de un hombre corriendo. Nosotros aún no estamos tan insanos y entramos, pero andando.

puig campana al fondo

El primer tramo es el más agradable tanto para las piernas como para los sentidos. Una senda en su mayor parte de piedra, con una pendiente considerable pero siempre rodeados de pinos y, de vez en cuando, pasando por el lado o entre algunas peñas, e incluso algunas con pequeñas cuevas, haciendo de este trozo de la ruta el más bonito para mi, nos pasó rápido y solo descansamos al ver que se venía lo peor, la pedrera.

La eterna pedrera

Llevábamos ya unos dos quilómetros de recorrido. Después de descansar durante unos minutos viendo el aciago futuro que nos esperaba, seguimos nuestro camino, dejamos atrás la pinada y vimos ante nosotros la pedrera, la parte más dura del recorrido. Aunque no lo haya dicho, no os recomiendo la subida al Puig Campana si no estáis en forma, en todo caso, como mínimo (porque muchos no haréis caso) usad bastones.

antes de la pedrera

Nada más empezar la pedrera del km vertical Puig Campana ya nos tiramos a la derecha para no andar por encima de las piedras, siguiendo esto, casi siempre íbamos por la propia piedra de la misma montaña o por tierra aunque esta, al estar la ladera tan empinada, resbalaba bastante.

Lo más frustrante, pero a la vez lo mejor era que cuando volvías a mirar el GPS para ver lo que habías avanzado en un buen rato, apenas nos habíamos movido un centenar de metros. Sin duda este segundo kilómetro fue lo más lento que he ido nunca en mi vida. Tardamos un poco más de una hora en hacerlo y en el gráfico se puede apreciar la pendiente.

por la derecha de la pedrera del puig campana

Otra razón para ir por la derecha es, que por el centro caen piedras hacia abajo todo el rato si se anda por ahí, y mucha gente al bajar opta por esa opción. Aunque muchos terminan con el culo dolorido, como nosotros vimos. Todo esto acompañados siempre a nuestra izquierda, en la otra parte de la pedrera, por una gran pared.

gente bajando la pedrera

Después de decir como 5 veces “ya queda poco”, por fin llegamos arriba de la pedrera, al collado, con la Sierra de Aitana esperándonos en frente enseñándonos su parte mas desnuda y con las instalaciones militares en su cima. Nosotros torcemos a la derecha para ascender a la cima del Puig Campana.

En este último ascenso, ya suave y agradable, a nuestra derecha ya podemos ver el Mar Mediterraneo, regalándonos una refrescante brisa marina que recibimos como un regalo después del gran esfuerzo hecho al subir. Ya en la cima, con el mar en frente y montañas en todos los demás lados. Nos disponemos a comer mientras disfrutamos de unas fantásticas panorámicas con el contraste del mar y la montaña.

vistas de benidorm desde el puig campana

Descenso por la cara norte del Puig Campana

Después de la foto de rigor en el punto geodésico procedemos el descenso de la montaña, segundo techo de la provincia de Alicante. Luego de descender por donde hemos llegado, cuando llegamos a la finalización de la pedrera, que se nos queda a la izquierda, giramos en dirección contraria.

En el inicio, el camino es igual de empinado que por la pedrera, pero la senda en zig zag hace que el descenso no sea nada difícil. Cuando empezamos a encontrarnos con las carrascas, el camino empieza a suavizarse cada vez más hasta que nos metemos en una zona de pinos.

puig campana: inicio del descenso

Al rato una señal nos indica que cerca hay un pozo nevero, no perdemos esta oportunidad de ver el patrimonio que nuestros antepasados nos han legado y le echamos un par de fotos al pozo lleno de enredaderas y con un árbol que sale de su mismo centro. Volvemos a la ruta y seguimos hasta un cruce.

Como se nos indica que desviándonos 400 metros hay una fuente, no perdemos la oportunidad de rellenar nuestras botellas y cantimploras, en su mayoría vacías. Por desgracia de la fuente no brota ni gota de agua pero al lado hay una gran pared con una enredadera que nos maravilla a todos. Volvemos a la ruta original y seguimos, siempre rodeados por pinos que nos brindan una agradable sombra.

fuente descenso puig campana

El corte de Roldán

Finalmente, tras pasar un refugio, los pinos desaparecen y un Sol de justicia empieza a azotarnos, no quiero imaginar como lo hubiéramos pasado si estuviéramos en verano. La parte positiva de esto es que tenemos la ocasión de ver el tajo de Roldán o “El Portell” durante un buen rato, justo arriba de nosotros. Y a la izquierda, Els Castellets con sus espectaculares picos encrespados.

tajo de roldan

Cuenta la leyenda que este gran tajo del Puig Campana fue hecho por Roldán, el comandante de Carlomagno, luchando contra un caudillo musulmán. Enzarzados en duelo, terminaron en la cima de la montaña. Con el jefe moro casi abatido, Roldán fue a darle el estoque final con la mítica espada Durandara, pero fue esquivada, cortando un gran pedazo de roca que fue rodando hasta el mar, dando lugar a la isla de Benidorm.

Luego de este trozo bastante plano y monótono, cuando ya estábamos aletargándonos, empezamos a ver pinos, que nos señalaban que se acercaba el final de nuestra aventura. Después de ver la señal de kilómetro vertical solo tuvimos que deshacer el camino del principio por la carretera y volvimos a la Font del Molí.

fuente del molino

Así terminamos nuestra caminata del viernes santo en el Puig Campana subiendo por el kilómetro vertical, que retransmití en directo por Twitter, cosa que intentaré hacer cada vez que salga. Si habéis llegado aquí, tan solo os pido que compartáis esto en las redes sociales, no cuesta nada! Como premio aquí tenéis todas las fotos que hice en buena calidad. ¡Salud, fuerza y camino!

10 Respuestas a “Ruta: Puig Campana subiendo por el Kilómetro Vertical”
  1. Juan Luis 10 abril, 2015
    • Juanmi Juanmi 10 abril, 2015
  2. Anton 15 julio, 2015
  3. ivan 28 febrero, 2017
  4. J. L. Gozalvez santana. Piti london1948@gmail.com 10 abril, 2017
    • Juanmi Juanmi 11 abril, 2017
  5. Pepi 12 febrero, 2018
    • Juanmi Juanmi 15 marzo, 2018
    • Vega 8 agosto, 2018
  6. Javier Martinez 16 septiembre, 2018

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